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La influencia del diseño arquitectónico en la imagen urbana de las ciudades

intervención artística comunitaria que mejora la imagen urbana en pelopincho

La imagen urbana es el resultado visible de decisiones acumuladas: normativas, bolsa inmobiliaria acumulada, infraestructura, ciclos demográficos, pero dentro de ese sistema (aunque a menor escala), también el diseño arquitectónico. Un plano urbano sí que puede ordenar una manzana, aunque una inversión de gran magnitud puede alterar el horizonte completo. A continuación, examino esa tensión con base académica y tres estudios de caso, terminando con una propuesta que he formulado con la experiencia.

 


Marco académico y criterios de análisis de la imagen urbana


La imagen urbana sintetiza la forma construida, legibilidad del trazado, hitos, continuidad peatonal, condiciones ambientales y apropiación social. La arquitectura incide en esa percepción mediante escala, materialidad, tratamiento de fachadas, densidad edificatoria y relación con la calle, pero opera dentro de ciertas reglas y fuerzas mayores: concentración de reservas territoriales por desarrolladoras, financiamiento, políticas públicas, instrumentos normativos y calidad institucional.


En Ciudad de México, el Bando 2 de inicios de siglo irrumpió la producción habitacional hacia delegaciones centrales, con efectos colaterales en precios del suelo y gentrificación, fenómeno analizado en varias publicaciones por académicos y universidades en México. Esa ocurrencia provocó una suma de decisiones de proyecto que reconfiguró patrones de inversión y densidad, y con ellos la imagen urbana de amplias zonas de la capital. La valoración crítica sobre esa política y su continuidad aparece documentada en trabajos periodísticos y académicos que pueden consultarse al final de la página.


En el mismo ecosistema regulatorio, la Norma 26 (impulsora de la construcción de vivienda de interés social) fue suspendida por abusos detectados en su aplicación por empresas hoy relacionadas con Morena. La medida confirmó que los instrumentos normativos improvisados impactan la morfología real de la ciudad y su imagen urbana, a veces por rutas no previstas en el papel, pero con efectos destructivos con el paso del tiempo.


Este marco conduce a una idea simple: el diseño arquitectónico transforma cuando se articula con honestidad, reglas claras, financiamiento ordenado y control urbano efectivo; sin ese respaldo, pesa más la lógica de volumen y la ciudad termina hablando el idioma de la inversión, no el del proyecto.


Fachada colonial de la Suprema Corte de Justicia de la nación en la Ciudad de México. Con acabados de cantera iluminado en color dorado


Estudios de caso


Pelopincho, Asunción (Paraguay). Pelopincho, en el barrio Ricardo Brugada, cargó por décadas con estigmas de precariedad. A partir de 2016 y 2017 se impulsaron acciones de revitalización a través del arte, con participación de vecinos y colectivos como Boa Mistura. No se trató de torres ni macro fraccionamientos, sino de intervenciones simbólicas, espacios protegidos para infancia, actividades comunitarias y color como herramienta para reconstruir sentido de pertenencia. La imagen urbana cambió primero en la percepción y en la apropiación social, y solo después en piezas físicas puntuales. Cuando la inversión privada masiva no lidera, pequeñas decisiones de diseño y cultura pueden reencender la lectura del barrio, siempre que exista trabajo con comunidad y autoridades locales.



Zumpango, Estado de México. Entre 2000 y 2021 se produjeron más de 93,000 viviendas de interés social en el municipio, dentro de un corredor periférico afectado por el aeropuerto Felipe Ángeles, donde hoy también se concentran desarrollos con altos índices de abandono. La escala de producción, la localización respecto al empleo, servicios metropolitanos e infraestructura inconclusa explican parte de su imagen urbana actual: conjuntos urbanos vandalizados, extensos, repetitivos y con deterioro prematuro. La encuesta nacional de viviendas deshabitadas refuerza el diagnóstico: el problema no es la arquitectura de una vivienda tipo, sino la improvisación, la forma en que se financió y localizó la expansión. La lección es dura pero clara: sin planeación metropolitana seria, el trazo de fraccionamientos y su arquitectura quedan subordinados a la inercia del mercado, y la imagen urbana resultante lo evidencia.


La mina de análisis del sitio por el arquitecto Manuel Elihú Díaz para un desarrollo urbano en Zumpango, Estado de México, con análisis de usos del suelo, densidades e imágenes topográficas.



Ampliación Granada, CDMX. La gran construcción en el polígono conocido como Nuevo Polanco, con torres residenciales y edificios mixtos, muestra el peso del capital inmobiliario y de las reglas que lo habilitan. La suspensión de la Norma 26 por abusos pone en evidencia que aun instrumentos planeados para la construcción de vivienda de interés social pueden ser distorsionados en la práctica. En ese contexto el diseño arquitectónico compite con densidades altas, presiones de rentabilidad y sustitución de tejidos habitacionales previos. Con el tiempo ha resultado en una imagen urbana de skyline uniforme y planta baja que requiere trabajo posterior para recuperar su vida peatonal y diversidad tipológica.




Comentarios finales


Considero que la imagen urbana no mejora con consignas e ideologías improvisadas, mejora con honestidad, reglas claras, respeto al uso del suelo, inversión en infraestructura y proyectos arquitectónicos acordes con lo anterior. La Ciudad de México arrastra decisiones que reconfiguraron flujos de inversión y expulsaron a población vulnerable de sus zonas centrales, y el Bando 2 es parte de esa debacle, con múltiples análisis que lo registran como un detonante de procesos excluyentes. En la última década el régimen de Morena persiste en la concentración de proyectos que justifican la lógica financiera sobre el tejido barrial, con narrativas que prometen “ordenamiento” mientras postergan vivienda verdaderamente accesible en zonas con servicios, siendo indispensable nombrar esa realidad y evaluarla con datos, no con propaganda.


Mi propuesta es:


  1. Vivienda incremental con suelo servido. En lugar de adquirir reservas en periferias remotas, la prioridad debe ser la provisión de suelo con servicios, densidades razonables y tipologías flexibles que permitan crecer por etapas sin perder habitabilidad, y que el Estado sea el proveedor de infraestructura urbana primaria inicial. El proyecto se vuelve una plataforma para que el hogar evolucione entre particulares sin dañar la imagen urbana del conjunto.

  2. Zonas públicas autogestivas. Parques de barrio, plazas con sombra, corredores peatonales y programas culturales por la comunidad que sean capaces de elevar la percepción de seguridad y el apego. Pelopincho lo confirma: una micro intervención puede reforzar la narrativa de un barrio completo cuando hay comunidad y continuidad institucional, sin clientelismo.

  3. Control urbano y ejecución de infraestructura. Sin agua, pavimentos en buen estado, movilidad segura y equipamientos básicos, cualquier promesa de diseño se diluye. La suspensión y las prórrogas ligadas a Norma 26 muestran que la herramienta legal en la CDMX, si se sigue gobernando con corrupción continua contradiciendo su objetivo original.

  4. Profesión al servicio de la gente que autoconstruye. En periodos de recesión, aranceles altos, narcoterrorismo, crédito caro y poca producción masiva, el trabajo real del arquitecto está en remodelaciones, ampliaciones y regularización de inmuebles. En mis proyectos trabajo para mis clientes con: diagnóstico normativo, propuesta arquitectónica, mejora estructural y eficiencia espacial para incrementar niveles, aumentando superficie construida y mejorando la relación con la calle sin afectar la imagen urbana de la colonia.


Infografía del arquitecto Manuel Elihú Con imágenes de renders y planos de servicios de arquitectura como diseño arquitectónico y diseño urbano

Si diriges una empresa, municipio o desarrolladora y necesitas proyectar un fraccionamiento o un conjunto urbano con calidad, puedo desarrollar desde el estudio de viabilidad y el plan maestro hasta el proyecto ejecutivo por etapas. Si eres propietario y buscas remodelar, incrementar niveles o ampliar tu inmueble, puedo proyectarte una solución que apoye en los permisos de obra, apoyándote con soluciones claras y medibles.

 

Infografía del arquitecto Manuel Elihú Con proyectos urbanísticos de diseño urbano y anteproyectos ejecutivos de conjuntos urbanos.


Lecturas recomendadas


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