Diseños habitacionales centrados en la calidad de vida mexicana
- Manuel Elihú Díaz
- 11 jul
- 4 Min. de lectura

Por qué la calidad de vida importa en la vivienda mexicana
Mi práctica profesional parte de una ética clara y contundente: cada proyecto habitacional debe posibilitar el bienestar material y emocional de sus usuarios, independientemente del rango económico. Esta filosofía se materializa mediante una investigación detallada del sitio, un diálogo profundo sobre las expectativas familiares y una metodología BIM que anticipa el comportamiento térmico, acústico y funcional del diseño arquitectónico.
En mi labor diaria retomo conceptos esenciales desarrollados por grandes maestros mexicanos, desde la espacialidad plástica de Mario Pani hasta las soluciones climáticas únicas de Luis Barragán. Mis proyectos, siempre personalizados, abarcan un amplio espectro que va desde viviendas sociales progresivas hasta diseños residenciales plus, reflejando siempre la identidad única de cada familia.
La realidad habitacional según el INEGI
Datos del INEGI revelan importantes tendencias en México desde el año 2010. En 2020, alrededor del 28% de las viviendas particulares en México tenían superficies de 45 m² o menos, contrastando con un 15% que superaba los 150 m². Asimismo, los hogares del décimo decil (clientes de alto poder adquisitivo) tuvieron en 2022 un ingreso trimestral promedio superior a los 200,000 MXN, más de tres veces el promedio nacional. En cuanto al acceso al crédito formal, en 2024, el 37% de los adultos contaba con al menos un crédito activo, destacando especialmente la Ciudad de México y la región noroeste, donde el 70% de la población dispone de cuentas de ahorro y mayor acceso a instrumentos financieros para la construcción o remodelación de vivienda.
Estas estadísticas reflejan una doble realidad: aunque el espacio promedio habitable se reduce, los profesionistas con suficientes recursos económicos tienen plena capacidad para invertir en viviendas de alta calidad, con soluciones que trascienden el espacio físico y elevan sustancialmente su calidad de vida.
Dónde invertir en vivienda para maximizar la calidad de vida en México
En México existen diversas regiones con gran potencial para el desarrollo de viviendas orientadas a la calidad de vida. En Querétaro, especialmente en zonas como Juriquilla y Corregidora, las condiciones económicas favorables y terrenos de pendientes moderadas propician desarrollos de tipo residencial alto y residencial plus, ideales para lotes mayores a 250 m². En Puebla y Cholula, la excelente conectividad regional y una trama urbana tradicional permiten desarrollar viviendas de tipo medio, con conceptos versátiles como patios ingleses y lofts tipo Airbnb que aumentan la rentabilidad.
En Valle de Bravo y Avándaro, la proximidad a la naturaleza y la alta plusvalía ofrecen condiciones ideales para diseñar viviendas campestres con sistemas pasivos para el clima y manejo de agua. La Riviera Maya interior, específicamente áreas como Akumal y Chemuyil, representa una oportunidad excepcional para viviendas residenciales plus modulares, que combinan el disfrute personal con el potencial para una inversión rentable. Finalmente, el corredor Toluca-Lerma se destaca por la cercanía a la Ciudad de México, siendo una zona estratégica para desarrollar viviendas medias y progresivas con alternativas interesantes para rentas parciales.
Cada una de estas regiones ofrece oportunidades únicas para desarrollar proyectos personalizados que aprovechen las condiciones locales para maximizar la calidad de vida de sus habitantes.

En el diseño arquitectónico que implemento, la calidad de vida se maximiza mediante una serie de principios fundamentales. Todo proyecto comienza con entrevistas profundas, explorando las rutinas diarias, actividades laborales desde casa y las proyecciones familiares a largo plazo, garantizando que cada espacio sea funcional ahora y adaptable al futuro. Integro estrategias bioclimáticas pasivas, como orientaciones norte-sur, dobles alturas para promover la ventilación natural y celosías en fachadas que minimizan el consumo energético hasta en un 25%.
Además, diseño paisajes productivos con camellones comestibles y macizos de sombra que incluyen especies como nísperos, buganvilias y palmas, creando microclimas confortables y purificando el aire urbano circundante. La seguridad es otra prioridad clave, implementando discretamente mallas electrificadas, sistemas de vigilancia CCTV IP y cerraduras de alto nivel de seguridad, que ofrecen tranquilidad sin afectar la estética.
La estructura flexible mediante retículas modulares de 1.20 metros permite adaptaciones sencillas en el futuro, como la incorporación de un estudio profesional o la reconfiguración de habitaciones sin necesidad de obras mayores. Finalmente, la tecnología incorporada se selecciona cuidadosamente, como purificadores HEPA portátiles, sistemas minisplit inverter y domótica escalable, haciendo del confort una inversión inteligente a largo plazo.

Comentarios finales
La calidad de vida no debe entenderse únicamente como una cuestión estética. Va mucho más allá de tener una fachada agradable o interiores llamativos. Representa la tranquilidad cotidiana, respirar aire limpio sin necesidad constante de aparatos, aprovechar la luz natural para todas las actividades diarias y disponer de espacios silenciosos y privados para el teletrabajo.
A lo largo de mi carrera he acompañado a clientes incluso antes de adquirir su terreno, ayudándoles a evaluar aspectos como movilidad, riesgos ambientales, seguridad y potencial de plusvalía futura. Para quienes ya poseen terrenos heredados o adquiridos, este proceso se convierte en una reflexión profunda que trasciende las imágenes que circulan en redes sociales, enfocándose en cómo desean vivir a largo plazo.
El diseño arquitectónico debe ser una conversación filosófica sobre los sueños y expectativas, conjugada con un análisis realista del entorno urbano y climático. Al conjugar estos aspectos, se logra una vivienda que no solo es funcional, sino que realmente mejora la calidad de vida de sus habitantes.
Si tras esta lectura han surgido preguntas o inquietudes sobre cómo alcanzar esta calidad de vida, será un placer asesorarte personalmente para convertir esas ideas en un proyecto habitacional que refleje plenamente tu estilo de vida ideal.
Lecturas recomendadas
"Arquitectura Bioclimática en México" por Mario Schjetnan, Ediciones UNAM, 2018.
"Urbanismo y Calidad de Vida" por Jan Gehl, Editorial Reverté, 2019.







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